Experiencia de voluntariado

 

 

 

 

Satisfacción, alegría, risas y sonrisas y, sobre todo, una oportunidad de crecer como profesional y como persona.

Desde pequeña, cada año con mi madre hacíamos una colecta para fomentar el deporte en personas con discapacidades. Qué importante me parecía, y sigue pareciéndome. Sin embargo, nunca había trabajado o realizado ningún tipo de voluntariado con el objetivo de aportar al deporte inclusivo hasta el 13 de octubre del año pasado, cuando me llegó la oportunidad de formar parte de la Jornada de Deporte Inclusivo de la Asociación Achega, “Deporte e Mente sen Barreiras”.

 

 

Al arrancar la jornada, todavía no la vi como oportunidad, más bien vi muchos obstáculos e incertidumbres. ¿Y si no sé cómo relacionarme con las demás personas? ¿Y si pasa algo? ¿Y si hago algo mal? ¿Y si no tengo el conocimiento o los recursos para hacer bien mi función?

 

 

Durante la jornada poco a poco se me fueron esos “y si’s”, y empecé a ver las cosas de otra manera. Vi llegar los grupos de participantes, algunos con ganas de empezar, otros un poco más tímidos. Quizá para muchos de ellos iba a ser la primera vez de practicar las actividades que se practicaron en la jornada, o quizá incluso la primera vez de hacer deporte en sus vidas, entonces pensé que era normal que llegasen con un poco de timidez e inseguridad, esperando a ver qué iba a pasar.

 

 

Todavía no se habían dado cuenta de que esa jornada para ellos iba a ser una oportunidad para: probar deportes; aprender habilidades; conocer a otras personas; pasar un día de diversión y de vivir una experiencia inolvidable. Entonces, decidí dejar de lado mis propios miedos e inseguridades para poder aportar de la mejor forma posible a que ellos dejasen de lado los suyos y que pasasen una jornada estupenda.

Y allí empezaron las risas, la convivencia, la alegría y con ello el aprendizaje y la superación. No sólo para los participantes, sino también para los voluntarios. “Non importa a idade, nin a formación, o importante é sempre a boa dispoñibilidade”, escribe Lorena Francisco Lens, la Secretaria y Coordinadora de Achega, sobre el papel de los voluntarios. “Estar dispostos a aprender xuntos, un do outro.” Y así es. Tuve la oportunidad de ayudar a otras personas y ellas me ayudaron a mí a mejorar. Aunque se describe un voluntariado como “unha axuda desinteresada”, para mí fue una experiencia muy enriquecedora a nivel profesional y personal.

 

 

A cualquier persona dispuesta a apoyar, a aprender, a mejorar y a pasar un tiempo inolvidable, le recomiendo hacer un voluntariado, sin preocuparse por las posibles barreras, porque, como bien dice el eslogan de la jornada de la Asociación Achega en la que participé: “Á meta, chegamos todos”.

 

Katja Cardol

 

Psicóloga Deportiva

 

Voluntaria de ACHEGA

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